Por JAVIER FRANCO

Avellanedo es una pequeña aldea perteneciente al ayuntamiento de Pesaguero, antiguo Valle de Valdeprado, en la comarca de Liébana.

Situado en la margen izquierda del río Bullón y bajo la falda del Pico de Cerreda (1155 m.) que durante el invierno le priva durante tres meses de la luz del sol.

Está rodeado de frondosos bosques de hayas, robles, encinas y avellanos. Es surcado por varios arroyos que descienden desde los montes próximos, entre los que podemos encontrar varios topónimos como “El Pico del Avellanal” o “El Cueto del Avellano”.

En el año 1753 aparece mencionado como señorío de la Duquesa del Infantado, en el Catastro de Ensenada, que es el inventario mas antiguo y exhaustivo sobre los pueblos de la Corona de Castilla realizado a mediados del siglo XVIII. En aquel tiempo la población estaba formada por jornaleros, labradores, serraderos y carreteros que llevaban a Castilla ruedas y carros para la venta.

Destaca la Iglesia Parroquial bajo la advocación de Santa Eulalia.

En Avellanedo se conserva el “Horreo de Avellanedo” uno de los últimos supervivientes en Cantabria de este tipo de edificaciones.