{"id":916,"date":"2016-01-17T22:13:35","date_gmt":"2016-01-17T21:13:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.unlugarpordescubrir.com\/potes\/?p=916"},"modified":"2016-11-17T12:19:08","modified_gmt":"2016-11-17T11:19:08","slug":"historia-de-la-calleja-de-la-amapola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.laliebana.com\/potes\/historia-de-la-calleja-de-la-amapola\/","title":{"rendered":"HISTORIA DE \u00abLA CALLEJA DE LA AMAPOLA\u00bb"},"content":{"rendered":"

Resumen del relato original de Ildefonso Llorente Fern\u00e1ndez<\/strong>.<\/em><\/span><\/span>
\n Fue redactado en varios cap\u00edtulos, el primero publicado el d\u00eda 10 de Enero de 1902 en el peri\u00f3dico Madrile\u00f1o \u00abGente Vieja\u00bb en su n\u00famero 39, 40 y 41. (Textos originales al final de este art\u00edculo.)
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Por JAVIER FRANCO<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n

La Calleja de la Amapola es un paso sombr\u00edo y estrecho que actualmente comunica La Plaza de Potes con la Calle del Obispo y a\u00f1os h\u00e1, serv\u00eda para comunicar la torre de los Se\u00f1ores de Li\u00e9bana con el barrio de San Pedro a trav\u00e9s de una tortuosa pendiente.<\/p>\n

En la actualidad es una calle perfectamente transitable aunque, eso si, h\u00fameda y sombr\u00eda, pero en el tiempo en que acontece esta historia, all\u00e1 por el siglo XII, esta calleja era un estrecho camino de una insufrible pendiente rodeada de zarzas y bardales, y donde aconteci\u00f3 el desafortunado episodio que vamos a narrarles.<\/p>\n

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En este lugar, hacia el a\u00f1o 1285, exist\u00eda una torre, La Torre de San Pedro<\/a>, que reformada aun se conserva. En aquellas fechas habitada por\u00a0Don Pedro Roiz de Lamadrid Se\u00f1or de Potes y de otros pueblos de Li\u00e9bana, quien era Merino Mayor del Rey. Muy cerca de esta torre, en el barrio de San Pedro, en una peque\u00f1a y modesta casa viv\u00eda un vasallo de aquel se\u00f1or que era viudo y ten\u00eda una hija llamada Frunilda de diez y siete a\u00f1os de edad.<\/p>\n

Frunilda era una moza de enormes cualidades morales y una belleza sin igual en la zona. Cada d\u00eda con los primeros rayos del sol, acompa\u00f1aba a su padre hasta la peque\u00f1a ermita de San Pedro la cual daba nombre al barrio, y tras compartir unos minutos de oraci\u00f3n, regresaban a su humilde morada a tejer los \u00abSayales\u00bb que vend\u00edan para sustentarse. El Sayal era una tela r\u00fastica de lana que se fabricaba en la \u00e9poca medieval y con la que se confeccionaban entre otras prendas los Sayos, que eran unas t\u00fanicas holgadas y poco ce\u00f1idas que utilizaban los aldeanos en aquella \u00e9poca.<\/p>\n

Los d\u00edas festivos, tras la Misa, Frunilda visitaba a los enfermos pobres del barrio y a quienes todas las noches llevaba en una cesta alimentos que ella y su padre reservaban para ellos, raz\u00f3n esta , por la que ambos eran admirados y muy apreciados por todos los vecinos del pueblo.<\/p>\n

Para bajar al rio desde la casa de Frunilda hab\u00eda un maltrecho camino entre prados y fincas propiedad todas de Don Pedro y donde la \u00fanica se\u00f1al de existencia humana era la torre del Merino Mayor del Rey.<\/p>\n

Cuando la joven terminaba todas las labores domesticas del d\u00eda, cog\u00eda un \u00e1nfora y se dirig\u00eda al rio a por agua atravesando aquella tortuosa calleja, donde cada d\u00eda, un joven que era hortelano en las tierras del se\u00f1or,\u00a0 esperaba a la hermosa joven de quien estaba enamorado y quien le correspond\u00eda con igual sentimiento.<\/p>\n

Incluso Don Pedro que era un hombre muy recio y severo, para gratificar la lealtad que el joven hab\u00eda demostrado siempre hacia su se\u00f1or, pensaba regalarles una finca con ganado para que pudieran vivir holgadamente.<\/p>\n

En un pueblo de Pern\u00eda, comarca tambi\u00e9n propiedad de Don Pedro, varios a\u00f1os atr\u00e1s, hab\u00eda tenido \u00e9ste un hijo bastardo a quien trajo a Potes a vivir con \u00e9l. De car\u00e1cter depravado, disfrutaba haciendo el mal y tantas fueron sus tropel\u00edas que su propio padre lo expuls\u00f3 de L\u00ed\u00e9bana.<\/p>\n

A\u00f1os mas tarde y tras escuchar Don Pedro extraordinarias historias de la valent\u00eda demostrada por su hijo en la lucha con los moros, le dio permiso para habitar junto a \u00e9l por un tiempo hasta comprobar si verdaderamente hab\u00eda cambiado.<\/p>\n

Cierta tarde asomado el bastardo a la ventana vio a Frunilda que por la empedrada calleja se dirig\u00eda al rio a llenar el \u00e1nfora de agua y de cuya belleza qued\u00f3 prendado grit\u00e1ndola frases que no gustaron a la joven quien le respondi\u00f3 despreciando al rufi\u00e1n sin siquiera mirarlo, lo que le produjo un enorme c\u00f3lera jurando vengarse de su desd\u00e9n, mas aun cuando vio acercarse al joven hortelano a quien ella miraba embelesada.<\/p>\n

Tal era su enfado que baj\u00f3 enfurecido las escaleras de la torre con sabe Dios que intenci\u00f3n, pero cual fue su sorpresa, que al llegar al quicio de la puerta, se dio de bruces con Don Pedro, su padre, que regresaba de su Casa-Torre de Buyezo y al ver a su hijo tan agitado le pregunt\u00f3 cual era la causa de su estado, a lo cual el joven truh\u00e1n contest\u00f3 que era debido a la prisa por bajar las escaleras para llegar a tiempo de recibirle y besar su mano.<\/p>\n

En esos instantes Don Pedro vio como se desped\u00edan la bella Frunilda y su joven enamorado y aprovechando esa estampa le explic\u00f3 a su hijo que la pareja de enamorados eran dos de sus vasallos mas fieles y que hab\u00eda decidido protegerles ante cualquier amenaza.<\/p>\n

Ese mismo d\u00eda al anochecer, un pastor alert\u00f3 a Don Pedro que una enorme osa hab\u00eda atacado al ganado que pastaba en Tolibes, a lo cual el Se\u00f1or respondi\u00f3 que al amanecer junto a todos los vasallos \u00fatiles que pudieran unirse, proceder\u00eda a dar muerte a la osa.<\/p>\n

Al siguiente d\u00eda, cuando aparec\u00edan los primeros rayos de sol, Don Pedro part\u00eda junto a sus vasallos en busca de la osa para darle muerte y que no volviera a molestar a su ganado. Cual fue su sorpresa al enterarse que su hijo no pod\u00eda acompa\u00f1arle por encontrarse supuestamente enfermo. Tras casi un d\u00eda de monter\u00eda, la osa cayo muerta por uno de los valientes vasallos que al abrazarle la osa para matarlo,clav\u00f3 su afilado cuchillo en el pecho del animal cayendo gravemente herido.<\/p>\n

Mientras, el malvado bastardo, cuando empezaba a caer la noche, se agazap\u00f3 en un recodo del camino esperando a que la bella Frunilda pasase como cada d\u00eda en direcci\u00f3n a rio para llenar su \u00e1nfora de agua.<\/p>\n

A los pocos minutos apareci\u00f3 la joven camino arriba tras coger agua en el rio y al levantar la cabeza, cual fue su sorpresa que avist\u00f3 al bastardo que cort\u00e1ndola el paso comenz\u00f3 a decirle frases obscenas y libidinosas a lo cual la joven con semblante firme le respondi\u00f3 con una fuerte bofetada, instante que \u00e9l aprovech\u00f3 para ce\u00f1ir el talle de la joven qui\u00e9n al intentar huir cay\u00f3 al suelo con tal mala suerte que su cabeza impact\u00f3 violentamente contra una enorme piedra que la dej\u00f3 inconsciente.<\/p>\n

En ese instante apareci\u00f3 de entre los bardales y de un salto el joven hortelano lo cual hizo huir presuroso y en direcci\u00f3n a la Torre al cruel atacante.<\/p>\n

A la par de este episodio, aparece en el lugar del suceso Don Pedro con su s\u00e9quito de vasallos que volv\u00edan de dar caza a la osa. Al verlo llegar, el joven pide justicia a su se\u00f1or por el ataque sufrido por Frunilda.<\/p>\n

Don Pedro, pide explicaciones al joven desesperado pregunt\u00e1ndole quien hab\u00eda atacado a su amada contestando el zagal que el culpable era su hijo lo que hizo entrar en c\u00f3lera a Don Pedro alegando que su hijo se encontraba enfermo en sus aposentos, en ese momento el joven se dio cuenta de que el caballo de su Se\u00f1or estaba pisando una joya quien al verla grit\u00f3 enfurecido al descubrir que era una Amapola de oro que \u00e9l mismo hab\u00eda regalado a su hijo bastardo.<\/p>\n

Don Pedro orden\u00f3 a varios de sus vasallos mas fuertes recoger a la joven y llevarla a casa de su padre, y \u00e9l a lomos de su caballo se dirigi\u00f3 hacia la torre, pero cual fue su sorpresa que a lo lejos vio a su hijo corriendo desesperadamente por la calleja y tras varios traspi\u00e9s y tumbos propiciados por la enorme prisa que llevaba , caer de bruces sobre unos espinos que se clavaron en sus ojos y ensangrentaron su rostro.<\/p>\n

Al llegar a \u00e9l, Don Pedro jur\u00f3 que no tendr\u00eda piedad, lo cual cumpli\u00f3 y cuando el joven cur\u00f3 sus heridas por las cuales qued\u00f3 ciego de por vida, le expuls\u00f3 de sus tierras y para que no se olvidara aquel cruel suceso puso de nombre al camino testigo del episodio con el nombre de Calleja de la Amapola<\/strong>.<\/p>\n

Y para resarcir a los j\u00f3venes por el cobarde ataque de su hijo a la bella doncella, al siguiente d\u00eda orden\u00f3 construir una casa junto a la calleja que donar\u00eda a la pareja de enamorados, que tras darles su bendici\u00f3n, se casar\u00edan y vivir\u00edan felices en la primera casa que hubo en la Calleja de la Amapola<\/strong>.<\/p>\n

Relato original de Ildefonso Llorente Fern\u00e1ndez<\/strong>, fue publicado en el a\u00f1o 1902 en el peri\u00f3dico Madrile\u00f1o \u00abGente Vieja\u00bb n\u00fameros 39, 40 y 41, depositado en la Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a.<\/a>
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Resumen del relato original de Ildefonso Llorente Fern\u00e1ndez. Fue redactado en varios cap\u00edtulos, el primero publicado el d\u00eda 10 de Enero de 1902 en el peri\u00f3dico Madrile\u00f1o \u00abGente Vieja\u00bb en su n\u00famero 39, 40 y 41. (Textos originales al final de este art\u00edculo.) Por JAVIER FRANCO La Calleja de la Amapola es un paso sombr\u00edo […]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":918,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-916","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-liebana-cantabria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.laliebana.com\/potes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/916","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.laliebana.com\/potes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.laliebana.com\/potes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laliebana.com\/potes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laliebana.com\/potes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=916"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.laliebana.com\/potes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/916\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1739,"href":"https:\/\/www.laliebana.com\/potes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/916\/revisions\/1739"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laliebana.com\/potes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/918"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.laliebana.com\/potes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=916"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laliebana.com\/potes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=916"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.laliebana.com\/potes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=916"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}