Es ideal para aquellas personas que buscan conocer la realidad del mundo rural, todavía muy presente en Liébana. La realidad de un valle en el que hay grandes dosis de tranquilidad, donde detenerse a escuchar lo mucho que dice el silencio…
Visitar el valle de Pesaguero es formar parte del mismo, su paisanaje lleno de sabiduría popular, sus pueblos que atesoran un patrimonio etnográfico de valor incalculable. Pueblos de cuento en los que realmente se ha detenido el tiempo.
Fotografias: Rio Vendejo a su paso por Dosamantes.

